De mi pasada visita a la Feria del libro de Bogotá (del 17 de abril al 2 de mayo), durante varios días y en pausadas caminatas, encontré algunos textos que me gustaría compartir y comentar con las personas lectoras de este blog. Empezaré por el libro álbum que es uno de mis campos de interés y por considerarlo un “artefacto cultural” que ya no tiene como único público a los niños y niñas, sino que involucra a todo tipo de lectores, enfocándose creativamente a reflexionar u ofrecer alternativas sobre variedad de temáticas.
Ojalá pudiera decirte
El primer libro álbum es Ojalá pudiera decirte (Tramuntana, Girona, 2023), con textos del profesor francés Jean-François Sénéchal e ilustraciones de la japonesa Chiaki Okada. El eje de la obra es la pérdida de un ser querido (la abuela) y el modo de presentar el asunto es a través de una carta. El contrapunteo entre el texto y la imagen permiten vivir o revivir los acontecimientos, los lugares, los eventos compartidos con alguien que “se ha ido”. La carta empieza recordando los últimos días con aquella persona especial, cuando ya estaba en su cama “tan cansada y tan ausente”; luego se extasía, evocando los momentos mágicos, extraordinarios, inolvidables con aquella cómplice de aventuras; y avanza hasta la noticia de la muerte de la abuela. El libro álbum nos muestra que esas pérdidas llegan de pronto, son como la herida que produce “el rayo al caer sobre el gran roble” pero, con el pasar de los días, ese dolor “se va curando”; porque a pesar de que la destinataria no pueda leer la carta, siempre podemos mantenerla en el recuerdo y decirle que la seguimos queriendo.
El señor Nadie
Un segundo libro álbum es El señor Nadie de Joanna Concejo (Diego Pun ediciones, Santa Cruz de Tenerife, 2023). Esta obra presenta a un señor anónimo, común y corriente, que vive solo y a quien ningun vecino le presta interés. Este señor a quienes los niños “le tenían miedo y lo encontraban feo y viejo” se dedica en el día a mirar por la ventana, leer el periódico, hacer su colada, lavar los platos y regar una planta. Este señor se llama Nadie. Sin embargo, el señor que aparentemente no hacía nada, cuando “el vecindario empezaba a dormirse, entonces encendía la luz de la cocina y se ponía a trabajar”. ¿Y en qué consistía su oficio?: fabricaba estrellas, “estrellas verdaderas”. Las hacía por encargo y la Noche era su mayor cliente. Al otro día las enviaba por correo y volvía a su rutina gris, invisible. Pero, aunque todo parecía ser lo mismo, “nada era igual que antes”. Este libro álbum muestra, de manera alegórica, cómo personas anónimas o poco reconocidas, realizan en sus escondidos cuartos tareas de gran trascendencia, aunque inadvertidas para los demás. Los Nadies pasan indiferentes ante la mirada rutinaria de la gente, pero su labor silenciosa contribuye a apreciar y reelaborar la riqueza de la vida. Los Nadies parecen ser personas menores en los barrios “donde normalmente el cielo es de color cemento”; sin embargo, esos seres son los que conocen la receta para “reponer las estrellas que ya no brillan muy bien”.
El manual de dibujo definitivo
Otro de mis hallazgos, que se acerca más a un libro ilustrado, es El manual de dibujo definitivo del granollerense Enric Lax (Ekaré, Barcelona, 2023). La obra toma como pretexto dibujar animales y cosas, pero la manera de resolver tales asuntos resulta no solo divertida, sino que en cada caso ofrece soluciones ingeniosas o abiertamente lúdicas. Sirva de ejemplo el paso a paso para dibujar un elefante:
Lo interesante del libro es que convierte la tarea de dibujar en algo sencillo o en una labor en la que se cambia el esperado dominio de una técnica sofisticada por el recurso espontáneo de la creatividad. En muchas ocasiones el punto inicial de una nueva figura corresponde al logro final de un dibujo anterior, bien sea quitándole elementos o reajustando los existentes. En otras ocasiones, basta cambiar de posición algo ya realizado, darle un giro, para descubrir sus nuevas potencialidades gráficas. Hacia el final de la obra se muestran diversas alternativas fallidas sobre el dibujo de una gorra, pero que, en lugar de ser desechadas o menospreciadas como errores, sirven de antídoto a la frustración porque, “dibujar es como ir en bicicleta, silbar o hacer una tortilla… ¡Nunca sale a la primera!”. He aquí otra de las lecciones de este imaginativo manual:
Lo que nos hace humanos
Para cerrar quiero destacar un libro ilustrado del lingüista brasileño Victor D.O. Santos, enriquecido por las imágenes de la italiana Anna Forlati: Lo que nos hace humanos (La maleta ediciones- UNESCO, Asturias, 2023). Se trata de una obra en la que, a manera de enigma progresivo, se va indagando en algo que “ha existido desde hace mucho tiempo”, que “está en todas partes”, que “puede ser suave como un gatito o implacable como el invierno en Alaska” y que “puede conectarnos con el pasado, al presente y el futuro”. Ese invento, “que nos hace humanos” es el lenguaje. La obra advierte que tal invento puede desaparecer y con él toda una cultura y, por ello, debemos documentar cada idioma existente a través de la escritura, que “es una de las mejores maneras de preservar su pasado y garantizar su futuro”. Un libro ilustrado que se inscribe muy bien en uno de los objetivos de la UNESCO del valor de los idiomas y, en especial, en su proclama del Decenio internacional de las lenguas indígenas (2022-2032).










