Muchacha defendiéndose de Eros

«Muchacha defendiéndose de Eros» de William-Adolphe Bouguereau.

Como la brisa o el viento inesperado

o con sigilo de fiera en fiel acecho,

así llega el amor a nuestro pecho

suave y voraz con su poder callado.

Es una espera tensada como un arco,

una ansiedad total por alcanzar el cielo,

un incendio casual ardiente como el hielo,

un mar llevando a la deriva un barco.

Nadie ha podido asegurar su sino

ni fijar un curso a su luz de cometa;

es un misterio, un lance de adivino,

un alado regalo, una fugaz saeta.

Y a pesar del afán o nuestro desatino,

viene o se va cual mariposa inquieta.